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Las deudas son parte de la vida cotidiana de la economía, sin embargo el tener deudas implica que estas serán sanas. Empecemos por la definición de la deuda: esta se refiere a devolver de manera responsable algo. Esto evidentemente mediante dinero, al adquirir un servicio como un préstamo por ejemplo.

Tipos de deudas

Hay deudas grandes, pequeñas, medianas y que viene de fuentes distintas pero en general se dividen en cuatro.

La deuda gastos hormiga

Cuando una persona se endeuda con este tipo de gastos es una evidencia de la falta de control sobre los mismos. Este tipo de gastos son preocupantes ya que son tan pequeños y recurrentes que no nos damos cuenta que nos pueden causar deudas.

Los gastos hormiga, como bien sabemos son esos pequeños gastos de comidas o antojos durante el día. Un pequeño café, un agua de sabor, un chocolate. Cuando tiene una buena administración en sus finanzas notará que dejarse llevar por estos gastos puede traerle problemas.

Los gastos hormiga lo hacen solicitar créditos o préstamos para el pago de deudas, e incluso puede llegar a pedir prestado.

La deuda de fantasía

Como su nombre lo dice, esta deuda tiene que ver con no tener los pies bien plantados. Se refiere a las personas que tratan de darse una vida que su salario no puede cubrir. Vivir fuera de su realidad económica puede llevarlo a la ruina.

Analice sus ingresos y viva de acuerdo a ellos. No viva para los demás y si quiere darse ciertos gustos procure que pueda pagarlos.

Deuda de la inversión (apalancamiento)

Invertir puede traer beneficios, siempre y cuando sepamos cómo hacerlo de manera adecuada. El nombre de esta deuda (apalancamiento) se refiere a aquellas personas que realizan inversiones pero con dinero que no les pertenece.

Cuando invierte con dinero que no es suyo, pero tiene éxito, es una gran alegría porque es un ganar- ganar. El problema viene cuando sucede lo contrario, cuando invirtió dinero ajeno y fracasa.

Con esto no queremos decir que deje de invertir, sino que sea cuidados y lo haga con medios de bajo riesgo. Como ejemplo, puede invertir en una casa y posteriormente rentando, mediante el pago podrá ir pagando su deuda. Puede hacer exactamente lo mismo con un automóvil.

La deuda de subsistencia

Es el tipo de deuda con la que todos contamos y sin la cual no podríamos vivir. Pero no todos los tipos de deudas caben en esta categoría. Para poder considerar que una deuda es de subsistencia, hay que considerar dos características.

– El pago de servicios realmente básicos: comida, salud, vivienda, etc.
– Este tipo de gastos no tiene nada que ver con esparcimiento o lujos, cosas innecesarias para sobrevivir.

Por ejemplo los gastos de un fin de semana, no pueden contar aún cuando la recreación sea parte importante de nuestra vida.

Aunque está deuda en parte de nuestra vida diaria y no es necesarias para vivir, podemos tener un control sobre ella. Todo es cuestión de contar con un presupuesto así como conocer nuestras entradas y salidas de dinero.

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